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Entrevista a Carmen Losa
por Sofía Basalo de la Revista Noticias Teatrales (Abril 2006) Pregunta: “Chicas” da voz a la mujer, en el ámbito de la homosexualidad. Hemos visto numerosos montajes que abordan este tema desde el punto de vista masculino. Muy pocas veces, se ha abordado este tema con una mirada femenina, quizá, también en este campo, la mujer va unos pasos por detrás; también en este campo la mujer está desplazada con respecto al hombre? Carmen Losa: Yo creo que el hombre homosexual ha encontrado una manera de comunicarse con la sociedad, han conseguido hacerse ver y ser reconocidos por una actitud bastante frívola que no tiene mucho que ver con la mayoría, pero esta visibilidad ha hecho que se acepte su existencia. Efectivamente las mujeres no existimos, hasta no hace mucho hemos sido un apéndice, un ser inferior carente de pensamiento. Las mujeres hemos tenido que luchar para conseguir los mismos derechos ante la ley y esto solo en el mundo occidental. Para la sociedad, las lesbianas seguimos sin existir. Hay mucha gente que cree que la homosexualidad es una moda de estos últimos años. En cuanto a las mujeres, esta idea está bastante extendida. Los heterosexuales siguen preguntándose qué hacen las mujeres entre sí. Cuesta trabajo creer que todavía se considere el coito como única relación sexual. Pregunta: En este montaje realizamos un doble viaje. Por una parte, caminamos a través de las sensibilidades de diferentes mujeres, de diferentes generaciones, de distintas culturas y educación; y al mismo tiempo, realizamos un viaje temporal, descubriendo cómo lo han vivido o cómo se ha vivido según qué momentos. Para que el espectador viaje o viva ese trayecto, antes lo has tenido que hacer tú. ¿Cómo ha sido ese trayecto, o por mejor decir cómo está siendo ese trayecto? Carmen Losa: El punto de partida fue la lectura del libro Primeras Caricias de Beatriz Gimeno. Son relatos de mujeres que cuentan su primera relación homosexual. El libro hizo que se me empezaran a ocurrir historias que necesitaba contar. Y ahí empezaron a dejarse oír los personajes, mujeres de edades distintas y diversas procedencias sociales que aparecen en Chicas. Muy al principio surgió la frase: “¿Qué tenemos en común?” Yo quería transmitir que el hecho de tener relaciones con otras mujeres no nos hace iguales a todas. Esta idea es lo que sustenta el planteamiento dramatúrgico de Chicas. Si somos diferentes también habrá que contarlo con estilos diferentes, con distintos lenguajes. La propuesta era arriesgada y creo que en algún caso difícil de aceptar para el público que está acostumbrado a que le cuenten de qué va una función en los primeros 15 minutos. A mí me gusta que el público no “se trague” una función, me gusta jugar con él, llevarlos por un lado y luego bajar para después subir con ellos. Así que me atreví a poner comedia, drama, música, verso. La mayoría de las escenas están contadas en clave de comedia y en la época actual, pero también quise entrar en la España de los años 30, pasar por una aldea en el siglo XV o acercarme a la Inglaterra del siglo XVIII. Pregunta: ¿Cuáles son las diferencias a la hora de hacer ese trayecto, en el momento en el que has escrito el texto, en el momento en el que has comenzado a dar cuerpo a este montaje, dirigiéndolo, y en el instante en el que te has incorporado a él como actriz? ¿Cuándo lo escribías ibas viéndolo, sabías perfectamente cómo había de ser estructurado y llevado a escena? Carmen Losa: En cuanto surgieron las primeras historias se fue creando una estructura interna. Debo decir que yo creo en lo que podríamos llamar la corriente de creación. Una historia me llevaba a otra completamente distinta y así diversos referentes literarios, musicales o cinematográficos tenían cabida en la función. Siempre he escrito, desde que recuerdo. Sobre todo poemas. Pero escribir teatro para mí era algo inalcanzable. Llevo unos años escribiendo historias cortas y alguna adaptación. Hasta el año pasado no he empezado a desarrollar funciones de duración convencional. Todo es un proceso, si quieres hacer algo, debes hacerlo y algún día saldrá algo interesante. En cuanto a mi labor como directora, creo en una forma de trabajo que se basa en el diálogo de creadores. Me interesa en los ensayos trabajar al lado del actor, respondiendo a sus preguntas que me plantean cuestiones que resolver. Mi maestro William Layton siempre decía “quiero problemas”, se refería a que lo fácil no produce nada interesante, sin embargo cuando surge una duda, un problema, la imaginación se pone a crear para solucionarlo. Ahí es donde surge la vida en la interpretación. Nunca pensé llegar a interpretar personajes en esta función. Hasta ahora no me he visto capaz de dirigir y actuar al mismo tiempo. Estoy sustituyendo a una de las actrices de la compañía, Saida Santana, que está rodando una película en Canarias. Me resulta curioso estar haciendo estos textos, pero estoy disfrutando como en la vida. Pregunta: En alguna de esas treinta mujeres, vemos y podemos sentir con ellas culpabilidad, podemos ver su renuncia a sentir como ellas sienten, podemos ver su casi total negación, su sumisión... podemos pensar que hemos avanzado... ¿Pero hay todavía algunos de esos sentimientos en las mujeres de hoy? Carmen Losa: Hablamos de los conflictos del ser humano. En realidad en la función estos conflictos siempre se resuelven con una decisión muy clara de todos los personajes: vivir la vida como quieren vivirla. Es la intención que tuve desde el principio porque ya estaba muy cansada de historias tortuosas entre mujeres. Sin embargo en la vida no todo termina bien, nosotras podemos contarlo pero hay muchas personas, hombres y mujeres en todo el mundo que no pueden ni siquiera pensar en ello. Pregunta: En cierta medida, no sé si superficialmente, la situación ha cambiado. Legislativamente se avanza hacia la igualdad... Pero, ¿esta igualdad, a pie de calle, es real o sólo formal. De qué depende, en tal caso, el cambio de la formalidad a la realidad? Carmen Losa: La igualdad ante la ley es un paso esencial para que se vayan normalizando las situaciones, aunque todavía falta mucho camino por recorrer. Afortunadamente en muchos países occidentales hemos avanzado hasta cotas impensables para otros lugares del mundo. Y eso a pesar de que aún tenemos sectores conservadores que se rigen por unas normas represivas impuestas por personas que se supone que no practican el sexo. |
Pregunta: Tras ver esta obra, la idea que nos viene a la cabeza es que esta propuesta se aleja de los tópicos fáciles, que os habéis adentrado de lleno en el complejo mundo de los sentimientos y de las circunstancias que rodean al ser humano, en este caso a la mujer, que se arriesga mucho y bien en este montaje y con este texto. ¿Habéis sido consciente de ese riesgo. Lo buscabais... tal vez, sin ese riesgo no hubiese valido la pena este esfuerzo? Carmen Losa: Queríamos contarlo. Sabíamos que iba a ser un riesgo, pero todas llevamos años trabajando en esta profesión y no siempre encuentras cosas que quieras contar. Tampoco hay muchos personajes femeninos en las obras que se escriben o en la mayoría de los guiones. Tener la posibilidad de hacer 30 personajes entre cuatro actrices en distintos estilos no es muy corriente en nuestra profesión. Pregunta: ¿Cuál de esas mujeres, de esas situaciones es la que llega más al público. Cuál es la que os ha llegado más a vosotras a la hora de interpretarlas o a ti, a la hora de “pensarlas” y escribir? Carmen Losa: La verdad es que no se destaca ninguna. A cada espectador le gusta más alguna historia porque se siente más cercano o más identificado, pero en general el espectáculo está gustando en su totalidad. Aunque todas las historias son “hijas” mías yo debo reconocer que tengo debilidad por La Fuga (la escena en verso) y por La Costura. Pregunta: A lo largo de ese viaje que nos proponéis, ¿Qué elemento, qué circunstancia, qué instancia, ha sido el obstáculo con mayúsculas de esas mujeres? Carmen Losa: El obstáculo que encuentran casi todos los personajes de Chicas es la falta de libertad para vivir el amor que sienten. A pesar de ello todas siguen adelante. Pregunta: ¿Hoy en día seguimos “perdonando los pecados de la iglesia”... o hay algunos que resultan imperdonables? Carmen Losa: Aunque decidiéramos olvidar los que han cometido a lo largo de los siglos y solo nos fijásemos en los que están cometiendo en la actualidad no sé si les daríamos la absolución. Entre otras cosas, esa obsesión que tienen por los temas sexuales y la ignorancia absoluta ante las muertes o las torturas. O cómo siguen prohibiendo el uso del preservativo y miran para otro lado en los temas de abusos a menores por parte de sacerdotes. Es curioso como muchas veces la moral va tan en contra de la ética. Pregunta: Como autora y directora; ¿Cómo ves el teatro en la actualidad, en términos generales y también, con respecto a la mujer. La igualdad es, en este caso de igual manera, una asignatura pendiente? Carmen Losa: Hay una generación de autores que lleva unos años escribiendo obras estupendas y que les están dando premios fuera de nuestras fronteras. Me refiero a autores como José Ramón Fernández o Laila Ripoll. En España preferimos seguir mirando obras americanas o inglesas, que ya vienen con el marchamo del éxito en Broadway. Afortunadamente ahora el Centro Dramático o el Teatro Español están apostando por los autores españoles actuales. En cuanto a los directores, no creo que haya nadie creando tendencias. Hay grandes directores que están más preocupados por el teatro visual y no les importa gran cosa el texto. Por otro lado somos muchos los actores que nos hemos puesto a dirigir y vuelven a surgir las compañías, con profesionales que nos hemos puesto a trabajar. Hay mucha gente que trabaja en teatro y hace cosas muy distintas. Y hay público para todo lo que se está haciendo. Lo que yo siempre temo es que el espectador que va por primera vez al teatro vea algo que no le guste y por eso decida que no le gusta el teatro. Cuando alguien me dice que no le gusta el teatro no puedo entender por qué. ¿Habrá cosa mejor que te cuenten una historia allí mismo donde estás, que veas al actor sentir a unos metros de ti? ¿Por qué nos paramos a mirar algo que pasa en la calle? Hasta cuando hay un accidente reducimos la marcha para mirar. Pregunta: Eres también profesora, formadora de actores. ¿El actor hoy en día se forma mejor, tiene demasiada prisa por llegar, carece de oportunidades, se siente, quizá, atraído especialmente por la televisión..? Carmen Losa: Creo que hay más posibilidades de formarse ahora, quizá porque los padres no ponen tantas pegas si te quieres dedicar a esto. También existen más escuelas, aunque yo nunca optaría por una escuela de la que no tuviera referencias. El actor que empieza tiene muchas ganas de llegar a algo enseguida, esto es comprensible, sobre todo tratándose de una profesión vocacional. Pero en cuanto va descubriendo que esto también requiere esfuerzo y que hay que poner mucho de tu parte, se da cuenta de si esto le interesa o no. Pregunta: Seguiréis con “Chicas” en el Muñoz Seca... ¿Haréis gira. Cuáles son tus próximos proyectos? Carmen Losa: Estar en un teatro en Madrid es un privilegio. Tuvimos la suerte de llenar el Galileo tres semanas seguidas. Ahora en el Muñoz Seca no sé cuánto estaremos, siempre dependemos del público. Luego tenemos la intención de hacer gira. En cuanto a otros proyectos, he escrito otra función que se titula Levante. Esta obra parte de una de las escenas de Chicas. Haremos una lectura en la Casa de América el día 17 de julio. Pregunta: ¿Si el amor no tiene sexo, por qué crees que a lo largo de la historia el ser humano se ha empeñado en colocarle una etiqueta? Carmen Losa: Por qué se lo empezaron a plantear nuestros antepasados es una incógnita, no creo que no existieran homosexuales en las tribus prehistóricas. Creo que cuando se empezaron a formar las estructuras sociales y a crear leyes para preservar estas estructuras no se tendría en cuenta el amor sino la posibilidad de descendencia y probablemente estas leyes eran excluyentes. No quiere decir que estuviera prohibido sino que no se contemplaba. Luego llegaron los jefes espirituales y con ellos los dogmas y la ley natural... Ésta ha sido nuestra charla con Carmen Losa. Esperamos que esta propuesta continúe largo tiempo en el Muñoz Seca y que su gira nos ayude a romper dogmas decimonónicos... dogmas que ya deberían haber sido rotos... hace mucho tiempo. |
Entrevista a Carmen Losa por Elena Vergara de la Revista So Lesbian (Marzo 2006) Hablamos en este número de una obra de teatro de temática lésbica: Chicas, que se estrenó el pasado año dentro del primer festival internacional de cultura LGTB de Madrid. Su autora y directora, Carmen Losa, es actualmente la directora de la prestigiosa escuela de actores Laboratorio de Teatro William Layton, en el que imparte clases de interpretación desde el año 2001. So lesbian (Tan bollo!!!): ¿Cómo surgió la idea de Chicas? CL: El proyecto nace de una propuesta del director del Festival Visible, Pablo Peinado, a una de las actrices, Resu Morales. La idea era adaptar un texto de relatos de Beatriz Gimeno, Primeras Caricias. En cuanto me puse a leer este texto se me vinieron a la mente un montón de historias, de tal manera que en lugar de adaptar los relatos opté por darle salida a ese impulso creativo que estaba naciendo y que se convertiría en Chicas. Tuvimos la suerte de reunirnos Resu Morales, Rosa Estévez, Charo Zapardiel, Saida Santana y yo con un objetivo común en el tema y en la estética y sobre todo en la forma de trabajar. Luego se incorporó Cristina Camisón. El título fue algo controvertido al principio, porque había quien opinaba que la palabra “chicas” no decía nada. Para mí sugerir es más interesante que decir explícitamente. Por otra parte la palabra “chicas” es la que más usamos para referirnos a otras chicas que entienden: un bar de chicas, una peli de chicas, una fiesta de chicas... Así que “chicas” es como nos llamamos entre nosotras, solo somos “chicas”, tengamos la edad que tengamos. SL: ¿A qué tipo de público se dirige Chicas? CL: Cuando estaba escribiendo el texto tenía en mente a otras chicas que verían un espectáculo donde se hablaba de ellas, pero cada vez imaginaba a más espectadores hetero, hombres y mujeres. Quería decirles cómo somos, o mejor cómo no somos. Tenía claro que no quería mostrar un catálogo de comportamientos arquetípicos de las lesbianas. Quería romper los esquemas, decirles “somos así” para luego cambiarles la perspectiva. No, no somos así, no somos de ninguna manera. Somos como cada una, no nos cataloguéis porque no tenemos nada en común. Solo nos une el hecho de que nos gustan otras mujeres. Lo que más temía era la crítica de las mujeres hetero, la función comienza con una declaración de intenciones, una tirada de tejos descarada a las espectadoras. También en algún momento de la obra podrían verse reflejadas y no precisamente para bien. Sin embargo no hablamos tanto de las hetero, sino de aquellas chicas que entienden y no lo saben hasta que se les plantea su primera vez. Los comentarios han sido favorables con todo tipo de público. Incluso las mujeres hetero se sienten bastante identificadas, porque en la función se habla del amor, y de cómo vivimos el amor las mujeres, independientemente de quien sea el objeto de ese amor. SL: ¿Que reacción te gustaría obtener del público al salir de ver la obra? CL: Por supuesto que le guste al mayor número de gente y que disfrute con las estupendas interpretaciones de las actrices. Las cuatro realizan un trabajo excelente. Pasan del drama a la comedia, de la ficción a la comunicación directa con el público, del verso al habla coloquial, de la música al silencio. Quisiera que el público se planteara por qué esa mezcla de géneros. Me gustaría que se rieran con los chistes y se estremecieran en las escenas de denuncia. Y sobre todo que la recomienden. SL: ¿Crees que la obra puede en alguna medida contribuir positivamente a nuestra visibilidad? CL: Si podemos hacerla llegar a un público numeroso, creo que sí. No debemos ignorar que el tema de la homosexualidad femenina aún no se suele tratar abiertamente. Hasta ahora hemos sido inexistentes, somos un misterio o somos una parte del porno hetero. Estamos viviendo unos tiempos curiosos, en los que la ley se adelanta a la aceptación social generalizada. Hay todavía bastante gente que no está de acuerdo con que nos podamos casar e incluso que no comprende qué nos pasa en la cabeza para estar con gente de nuestro mismo sexo. Con esta función creo que los hetero tendrán otra visión de las relaciones entre mujeres. SL: ¿Has encontrado problemas a la hora de distribuir la obra? ¿La podremos ver próximamente? CL: No es fácil distribuir teatro y menos con una compañía que empieza, por más que todas nosotras tengamos una larga trayectoria en teatro, cine y TV. El tema tampoco te abre puertas. Sabemos que es un camino arduo y que llevará tiempo, pero estamos en él. Al menos, siete meses después del estreno, hemos conseguido funciones en Madrid, estaremos en el Teatro Galileo del 23 de marzo al 8 de abril y hemos sido seleccionadas por la Red de Teatros de la Comunidad. También tenemos una función en Motril para noviembre y posibilidades de ir a otros lugares. SL: ¿Tienes otros proyectos relacionados con el tema lésbico? CL: No me gustaría limitarme a este tema, quiero contar muchas cosas, pero el recorrido que se plantea en Chicas me ha abierto un camino para desarrollar historias que en esta función solo se apuntaban, así que es probable que más de una se convierta en una obra independiente. De hecho ya tengo bastante avanzado un texto que parte de una de esas escenas. Espero contaros pronto sobre esta nueva función. |
La actriz murciana Resu Morales triunfa en Madrid con 'Chicas' A. GUARDIOLA (LA OPINIÓN) (01/05/2006) Es una de las cuatro protagonistas de esta obra escrita por Carmen Losa, quien aporta una nueva visión de la homosexualidad en la mujer alejada de los tópicos |
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